Los 10 lugares imprescindibles de Castilla-La Mancha

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A final del año pasado, el portal Escapadarural.com y la Junta de Turismo de Castilla-La Mancha, preguntaron a los viajeros por su rincón manchego favorito. Durante más de un mes, casi 3.000 usuarios votaron por su escenario predilecto, configurándose así los 10 lugares imprescindibles de la comunidad autónoma. Si todavía no conoces algunos de los siguientes sitios ve planeando una visita porque son imprescindibles…

1. Toledo

Bañada por la orilla del Tajo, la impresionante ciudad de Toledo se impone como un placentero espectáculo arquitectónico, fruto de la mezcla de las culturas cristiana, árabe y judía. Los lugares de interés turísticos de la ciudad deslumbran desde sus impresionantes murallas hasta sus iglesias, mezquita y sinagogas, sin olvidar el Alcázar o el monasterio de San Juan de los Reyes.

2. Calares del Río Mundo y de la Sima

Situado entre la Sierra de Alcaraz y la Sierra del Segura, en la provincia de Albacete, este parque natural resguarda un karst de extraordinaria belleza y riqueza de formas, así como una gran biodiversidad botánica y paisajística. En cuanto a fauna, los visitantes podrán encontrar especies en peligro de extinción como el águila real y perdicera, el buitre leonado, el búho real o la cabra montés.

3. Cuenca

Conocida por ser la capital de las casas colgadas, el vértigo y la historia manchega se apoderan de esta ciudad. Hace 20 años, Cuenca fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pero desde mucho antes asombra a los viajeros que se acercan a conocerla.

4. Alcalá del Júcar

Este pintoresco pueblo albaceteño se emplaza sobre una enorme roca a orillas del río Júcar, donde las casas han encontrado su sitio a lo largo de la ladera (como podemos ver en la foto que acompaña el artículo). Estas, pintadas en blanco y protagonistas de una arquitectura popular, se adaptan al terreno con calles estrechas y empinadas, trepando hasta su Castillo, que originalmente era una gran fortaleza islámica.

5. Lagunas de Ruidera

Este parque natural, dividido entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, se define por ser el humedal más extenso de Castilla-La Mancha. Un conjunto de cascadas y torrentes resguardan una vegetación típica de la meseta, compuesta por encinas, espinos y coscojares. Para los amantes del turismo activo, en la zona es posible la práctica de deportes vela, senderismo o buceo.

6. Nacimiento del Río Cuervo

nacimiento del rio cuervo

A unos 1.490 metros de altitud, en la falda occidental de la Muela de San Felipe (Cuenca), se da uno de los nacimientos fluviales más maravillosos del país. Este fue declarado Monumento Natural en 1999 gracias a un fenómeno natural donde el agua que brota de un manantial se escurre por las enormes estalactitas de roca calcárea, toda ella vestida por el musgo.

7. Pueblos Negros de Guadalajara

En la zona del Macizo de Ayllón, varios pueblos forman parte de este conjunto etnográfico único donde la pizarra forma la base de su arquitectura popular. El negro de los muros y tejados contrastan con el verde de sus tierras, configurando un espectáculo incomparable para cualquier ojo al tiempo que exhibe sus emblemas del pasado.

8. Casas colgadas de Cuenca

Gracias a sus balcones en voladizo -estructura que las sustenta-, estas famosas construcciones manchegas forman un espectáculo visual al parecer suspendidas en el aire. Actualmente alojan un mesón restaurante y el Museo de Arte Abstracto Español, aunque en un pasado funcionaron como viviendas de uso particular y como Casa Consistorial.

9. Consuegra

Rodeada de montes y en la falda de un cerro se encuentra el municipio de Consuegra, donde su Castillo y sus molinos de viento dan una bienvenida a sus huéspedes. Además, esta localidad sobresale por sus fiestas patronales, que se celebran del 20 al 25 de septiembre en honor al Santísimo Cristo de Vera Cruz, y por su excelente gastronomía manchega.

10. Ciudad encantada

En plena Serranía de Cuenca se encuentra este lugar considerado mágico por su paisaje kárstico moldeado a capricho de la naturaleza. Se trata de un conjunto de rocas esculpidas por el agua y el viento hace 90 millones de años, donde por aquella época la Ciudad Encantada estaba sumergida bajo el mar de Thetis.

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