Pésima. Así se puede calificar la atención de una compañía que presume ser líder en muchas cosas, pero que está causando severas cefaleas a muchos usuarios. Hace unos días os conté mi mala experiencia con Movistar para contratar el servicio Fusión. “Qué bien”, me dije a mi mismo, pensando que me ahorraría un montón de […]

Me acuerdo cuando en el colegio, hace ya muchos años, un compañero de clase me dijo que había hablado con la chica más guapa del curso por Messenger. Hasta ese día la palabra en cuestión me sonaba a chino, pero desde el momento en que me explicaron que podía hablar con la gente que conocía a través de un programa de ordenador que venía de serie en Windows no me lo pensé; llegué a casa, miré si lo tenía y…

Viajar en avión ida y vuelta por 30 euros, por 10 e incluso por 1 euro es algo que hoy en día resulta habitual gracias a las compañías de bajo coste, aunque también depende del destino, del tiempo con que se compren los billetes o de la habilidad para encontrar ofertas y hay que tener cuidado con la letra pequeña para que en el último momento no se añadan “extras” al precio.

Carlos Berzosa, el máximo culpable de esta situación, el hombre que prefiere comprar mariposas a invertir ese dinero en papel higiénico para los estudiantes de algunas de las facultades de la Complutense, dice que hay poco dinero y que la partida destinada a las universidades ha sido reducida, pero el despilfarro es evidente.

Los alumnos de la Universidad Complutense de Madrid sufren las consecuencias de una deuda histórica que asciende a 150 millones de euros. Dar clase con el abrigo puesto debido a las bajas temperaturas que se registran en las aulas o tener que llevar el papel higiénico de casa se han convertido en prácticas habituales para los miles de alumnos de la universidad más grande de España, pero ¿quién es el culpable de esta situación?